¿Cuándo sembrar girasol?

4 febrero, 2021

En el campo español, cada año es diferente al anterior, pero es cierto que en algunas zonas, las siembras de girasol se están adelantando a la fecha en la que normalmente se suele sembrar, siendo este hecho más relevante en Andalucía, donde una parte importante de la superficie es sembrada en el mes de febrero.

 

 

La temperatura, junto con la humedad, son los factores más importantes para la germinación de la semilla, condicionando nuestra elección.

La semilla de girasol, en condiciones óptimas de humedad, con tempero en el suelo, comienza a germinar cuando la temperatura está entre los 5ºC y 7ºC, aunque a un ritmo muy lento. Se recomienda sembrar cuando la temperatura del suelo supere los 10ºC para acelerar la velocidad de germinación.

 

El número de días desde la siembra a la emergencia, según la temperatura media diaria, queda reflejado en el siguiente cuadro:

 

Tª media diaria 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Nº de días         siembra-emergencia >25 19,5 15,5 14 12,5 11,5 10,5 10 9,3 8,8 8,4 8,1 7,9 7,8 7,7 7,6

Fuente: Base de datos ensayos Euralis

El girasol admite oscilaciones fuertes de temperatura, lo que explica las grandes zonas climáticas diferentes donde se da este cultivo. Se puede cultivar girasol tanto a temperaturas de 30ºC como a otras mucho más bajas de 13-14ºC (aunque en este último caso los ciclos son más largos de lo esperado).

 

El girasol se desarrolla según las unidades térmicas acumuladas (grados/día) que van desde la emergencia a la maduración. Estos grados deben estar entre los 1500 a 1700ºC. La temperatura óptima para un buen desarrollo oscila entre los 18-25ºC.

Ante la decisión de sembrar en una determinada fecha debemos tener en cuenta:

  1. Las características de la zona en la que nos encontramos.
  2. Riesgo de posibles heladas tardías.
  3. Preparación del terreno.
  4. Tipo de suelo.
  5. Precipitaciones acumuladas durante el otoño y el invierno.
  6. Las fechas de siembra de otros agricultores de la zona, ya que una parcela aislada en el tiempo sufrirá un mayor daño por pájaros.
  7. El principal objetivo será alcanzar una nascencia rápida y homogénea. Esta homogeneidad y sobre todo la rapidez, reducirán nuestra exposición a daños por aves y plagas del suelo.

 

SIEMBRA EN ZONA SUR 

Uno de los principales motivos por los que se están adelantando las siembra en Andalucía, es aprovechar las primeras lluvias de primavera para así asegurar la nascencia y la implantación del cultivo, que favorecerán un óptimo desarrollo, buscando que el periodo de floración no coincida con los golpes de calor estivales, pues afecta tanto al contenido de aceite como a su calidad, así como minimizar las deficiencias de agua durante los periodos de floración y maduración.

No obstante, el girasol tiene una extraordinaria resistencia a la sequía porque aguanta la deshidratación temporal de los tejidos de una forma excelente y también por tener un sistema radicular muy desarrollado, que permite explorar a las raíces hasta los recursos de agua existentes en las capas más profundas.

La época de siembra condicionará qué tipo de ciclo es el más adecuado. Uno de los aspectos que están favoreciendo las siembras tempranas es la aparición de nuevas variedades como las que forman la gama tecnológica de Euralis, con gran vigor y rusticidad, que, unido a su tolerancia a herbicidas, nos permitirán combatir las malas hierbas realizando un tratamiento en post-emergencia, sin renunciar a unas óptimas producciones.

 

 

SIEMBRA EN ZONA NORTE Y CENTRO

En las zonas centro y norte peninsular, podemos adelantar también la época de siembra, según veamos la evolución del año climatológicamente o si se prevén altas temperaturas en los días siguientes a la siembra, de forma que, sobre el ciclo habitual en la zona, ante una siembra temprana podríamos optar por ciclos más largos o viceversa si retrasamos la fecha de siembra por las lluvias.

La época de siembra puede también afectar en la calidad final de la pipa, especialmente en la zona norte. Por ejemplo en el caso del girasol alto oleico hay varios estudios que inciden en la importancia de evitar siembras excesivamente tardías. De hecho, el contenido o porcentaje en ácido oleico se ve reducido como resultado de bajas temperaturas después de la floración, siendo en estos casos clave la elección de una variedad que cumpla sin problema los parámetros exigidos por la industria.

En todo caso, debemos evitar siembras excesivamente tardías, que nos lleven a cosechar en periodos húmedos (octubre-noviembre), dificultando obtener una humedad óptima de la cosecha y que comprometan la siembra del cultivo siguiente en rotación.

 

Puedes consultar las fichas técnicas de gama de girasol La Buena Pipa, en el Catálogo Multi-cultivo 2021.